viernes, julio 08, 2005

El Negociante

Vaya usted a saber por qué razón la Lengua Española nos ha complicado la vida con tantas palabras para designar cada cosa. Al parecer en castellano existe una palabra para cada cosa que la designa específicamente. No conforme con ello, incluso tiene sinónimos que ayudan a clarificar el sentido de las frases. No ocurre como en el inglés en donde lo compacto del lenguaje hace que muchas veces una palabra signifique muchas cosas distintas.
Esta empresa tan tediosa de estar buscando, como dice la canción la palabra precisa, nos irrita un poco en la península, por decir lo menos. Así que cuando no encontramos esa palabra precisa, la sustituímos por negociante.
Así por ejemplo es completamente natural decir:
-Pásame ese negociante que está al lado del buró
-¿Cómo se llama el negociante ese que se le pone a la cámara para bajar las fotos a la computadora?
-El mecánico dijo que el negociante que hace que funcione la marcha se gastó
Incluso se puede utilizar también como sinónimo de mover o trasladar, por ejemplo, dos personas cargando un mueble para moverlo de lugar pueden decirse:
-Hey, Wilfredo, negócialo hacia la derecha
-¿Qué tal si negociamos el refrigerador más cerca de la cocina?
Así que cuando venga a Mérida procure hablar correctamente. En lugar de decir Pásame esa chiva o pásame esa madre o ese chunche o el deste del dese, simplemente sustitúyalo por ... ¿cómo se llama? ... ¡Ah... si! el negociante ese....
Gracias a El Tintero por sus amables comentarios en su blog, ahora sabemos gracias a él que tenemos más de dos lectores en este blog. A él le dedicamos este post.

miércoles, junio 29, 2005

Lo busco y lo busco...


yucatan1
Originally uploaded by Hornelas.

Me habían comentado acerca de la belleza de los cenotes en la península, pero cualquier cosa que me hubieran dicho se quedó corta cuando los tuve frente a mí. Los increíbles azules y verdes del agua, contrastando con la superficie áspera y casi tenebrosa de la gruta proporcionan un contraste digno de admirar. Quería llevarme un recuerdo del magnífico espectáculo que estaba ante mis ojos. Un amigo mío me había prestado una cámara profesional y pensé que esta era la ocasión que ameritaba su uso.
Cuidadosamente la saqué de la funda, le quité la tapa al lente y accioné el disparador. No cabía duda: era una foto de concurso. Pensé en la reacción de mi amigo al verla después del revelado. Realmente lo iba a sorprender. Lo mejor de todo, según veía yo las cosas es que no tengo tanta práctica como él y a mí me parecía que la foto superaba muchas de las que había visto colgadas en marcos en su estudio. La cosa no paró allí, quería sacar un mejor ángulo, algo que revelara el claro de luz que hacía visible un perfecto cono iluminado cayendo imperturbable en el denso azul del agua. Así que exploré el cenote una vez más.
Ensimismado en encontrar el mejor ángulo, mi acompañante me pidió la cámara por un momento para tomarse una foto. En ese mismo momento creí encontrar el sitio perfecto y cuando caminaba hacia él le estiré la mano entregándole la cámara, como hipnotizado por los colores. Él tomó la foto y yo le grité desde donde estaba: trae la cámara. La trajo.
Una vez en mis manos la tomé y me di cuenta que no tenía la tapa del lente.
-¿Y la tapa del lente?
-¿La qué?
- ¡La tapa del lente!
-No sé
-¡Pues búscala!
-La busco, pero no la busco
-¡Pues búscala!
-Pues la busco y la busco, pero no la busco
-¡Ah si! Ya la busqué, está allá en la orilla.
En Mérida buscar equivale a encontrar… aunque también a buscar. Por eso se dice “lo busco y lo busco, pero no lo busco”

martes, abril 19, 2005

¿Cuántos días hiciste?

-Y ¿Cuantos días hiciste en Cancún?
-Ninguno.
-¿No fuiste a Cancún?
-Si, si fuí ya te dije.
-Por eso, y ¿cuantos días hiciste allá?
-No hice ningún día, estuve cuatro días.
-¡Ah! hiciste cuatro días

-¡Yo no puedo hacer los días, estuve cuatro días!
-Si Gallo ya te entendí que hiciste cuatro días allá, tú calmado y yo tranquilo

viernes, abril 15, 2005

¡Bueno, Bueno!

Hace poco vi Million Dollar Baby, el galardonado filme de Clint Eastwood sobre una boxeadora. El narrador insistía todo el tiempo en que en el boxeo todo es al revés: "si vas a dar un golpe a la derecha, mueves los pies a la izquierda". O bien "si tratas de golpear, retrocedes un poco para tomar vuelo" y cosas así. Me acordé tanto de la península...
No porque Clint Eastwood sea yucateco, de hecho es una posibilidad que parece bastante remota. Sino porque en algunas costumbres parece que se trata de hacer lo contrario.
Por ejemplo, cuando uno habla por teléfono en el resto de la república, uno puede iniciar la conversación con un coloquial "Bueno", mientras que aquí el "Bueno" significa en realidad "Adiós". Lo último que dice un yucateco en el teléfono en lugar de decir "Hasta luego" o "Nos vemos" o lo que sea, dice "Bueno". Yo tuve que aprender a la mala cuando tuve la necesidad de pedir el gas.
-Aló Compañía de gas
-Señorita quiero pedir un tanque de gas
- ¿De cuánto?
-De 20 kilos, por favor
-Permítame
-Bueno
-(ella cuelga el teléfono)
Marco el dial nuevamente, extrañadísimo.
-Aló compañía de gas
- ¡Señorita me acaba de colgar el teléfono!
-Pues usted me dijo Bueno
-Y eso ¿qué tiene que ver?
-Que me dijo bueno y yo me quité
-Ok, pero ¿por qué cuelga si no sabe aún dónde traer el tanque de gas?
-¿Que se le ofrece?
-Un tanque de gas de 20 kilos
-Nombre y dirección
-Calle fulana y nombre zutano
-En el transcurso de la maniana iega
-Gracias señorita
-Bueno ( y cuelga)
Entonces tengo la epifanía: Bueno es adiós, no Hola. Aló es Hola. Y yo ya me voy. Bueno.