lunes, enero 28, 2008

El Xix

Cuando niño, mi madre me inculcó que era de "buena educación" dejar el "cumplido". Así se le llamaba a un pequeño residuo de comida en el plato. "Sólo los muertos de hambre no dejan cumplido", dice Chelo, mi abuelita a sus 103 años. Sin embargo, con todo esto del calentamiento global, la crisis energética, la hambruna y la constante amenaza de la guerra en uno y otro sitio del mundo, dejar cumplido ha pasado a ser sinónimo de inconsciencia.
Aquí en Mérida a aquel pequeño residuo de comida, pero también al de la bebida se le llama Xix (se pronuncia Shish). Por ejemplo, cuando uno toma una refrescante cerveza, aquella ínfima cantidad que no es servida en el vaso es el Xix. Las sobras de la comida también reciben el nombre de Xix. Incluso hay quien ve (gusta) las telenovelas y cuando están por terminar espeta "Aguanta, todavía falta el Xix".
Cuando alguien come aquel pastel delicioso que antoja al que lo acompaña es común decirle "Oye ¿me guardas el Xix?" O hasta "¿me separas el Xix?"
¡¿Quién en su sano juicio deja una coca cola a la mitad, casi consumida sin acabarse el Xix, levantándose precipitadamente de la mesa sin darse cuenta que las últimas gotas, el Xix, son las de la felicidad?!
Ahora que se acerca el carnaval me hace recordar el desfile que fue cubierto por un medio de comunicación local con motivo de una fiesta cívica, en la cual el conductor, cerca del final inminente del evento cayó presa de una equivocación sumamente embarazosa, porque mientras se acercaba una columna del ejército en lugar de decir "se trata del decimo noveno regimiento" sólo alcanzó a articular "y este desfile lo cierra el Xix del ejército (sic)".

jueves, septiembre 27, 2007

La chafa

Los chilangos, como nos llamamos los provenientes de la capital del país, o como nos dicen en la península: los huachos -o huaches-, solemos ocupar las palabras creyendo que tienen un sólo sentido: el que les atribuimos. No obstante desde acá descubrimos nuevos significados que terminamos añadiendo a nuestro repertorio.
En el D.F., cuando hacemos alusión a que algo está mal elaborado, o bien cuya calidad es dudosa o presenta ciertas condiciones mínimas, decimos que es chafa, hechizo, vaya de una menor valía.
Empero en la península, adquiere un sentido complementario: cuando se habla de que hay un engaño, una chapucería o trampa se dice que hay "una chafa".
Así, cuando un mago por descuido revela su truco, decimos "ahí está la chafa". También se dice que cuando algún alumno en un papel de pequeñas dimensiones hace la guía de apuntes que le servirá para el examen está haciendo su "chafa", aunque en el D.F. le llamamos acordeón. En contraste con el D.F. , la chafa y no lo chafa habla de un engaño mientras lo segundo de algo de ínfima calidad.
"Es sólo la chafa"se dice para designar lo que es aparente y engaña a los sentidos. O "¿Cuál es la chafa?" preguntan ambos socios cuando un negocio es muy bueno como para ser cierto.
¿Vas a improvisar tu discurso? le pregunto a un colega
"No, claro que no, traigo conmigo la chafa", me contesta.
Espero que estos ejemplos sean lo suficientemente representativos y que no resulten tan chafas. Aquí sólo escribo lo que pasa: no hay chafa.

martes, junio 12, 2007

Está separado

Cuando alguien quiere reservar un espacio en Mérida se dice que se "separa". Así cuando alguien se sienta en la butaca del cine y pone sus pertenencias en la de al lado está reservando ese lugar para otra persona: lo está "separando". Sólo ante este hecho lingüístico cabe el sentido en las siguientes afirmaciones:
-"Su lugar está separado desde el momento en que se paga"
-"Para separar cualquier prenda anticipe un 10%"
-"El salón de fiestas quedó separado para la fecha indicada"
-"Aquí (el cine) no se permite separar lugares "
-"Para separar su mesa, haga su reservación oportunamente"
-"Todo el mes estaba separado " (sic)

jueves, septiembre 28, 2006

A ver, lo veo

Si alguna vez se ha interesado en aprender el idioma inglés se habrá pércatado que hay verbos que dependiendo del contexto, cambian de significado, o bien, que tienen tantos significados que parecen palabras comodín.
Lo mismo sucede en yucatán con el verbo ver y sus diferentes formas. Aquí una breve guía para utilizar correctamente sus potencialidades:
  • Cuando requiera decir "no lo conocía", sustituya por "no lo tenía visto".
  • Cuando requiera ser enfático en lo que acaba de mencionar y resultar rotundo, puede emplear la siguiente frase "¿viste lo que te dije?"
  • Cuando le soliciten su atención a un determinado asunto, puede decir "A ver, lo veo" Cuando quiera mandar a alguien a la... zona más lejana que imagine, puede decir:"Ah, lo veo".
Ejemplo:
-"López, ¿qué pasó con la facturación que le pedí?"
- "Ah lo veo" que en realidad significa "no me moleste ahora por esto, cuando se me pegue la regalada gana podré empeño en el asunto, y eso si me acuerdo..." No obstante es una contestación cordial y cortés que está perfectamente vista en la etiqueta social meridense.

Excepciones:
  • En Yucatán la gente no "ve" la televisión o el cine. Si usted quiere saber si su compadre vió el partido de futbol por televisión, simplemente pregunte: "¿gustaste el partido anoche?". Gustar se sustituye por ver, así como lo se lo digo. ¿vió lo que le dije?
  • Si uno mantiene cierta vigía sobre algún sujeto no se dice "Te estoy observando", menos aún "te estoy viendo", sino "Te estoy socheando" o mejor: "te tengo socheado".