sábado, julio 23, 2005

¿Me haces loch?

Llegué a la reunión, tarde, pero al fin llegué. Ubiqué rápidamente la casa gracias a la Guía Roji. Todavía no me acostumbro bien a la ciudad y a veces me confundo con las calles. Para dar las direcciones mencionan las entrecalles, si por ejemplo vas a la calle 60 te dicen “está en la 60 x la 62 y 64”. Toqué el timbre y al abrirse la puerta me di cuenta que era su cumpleaños: la casa estaba adornada, en la mesa todavía intacto, estaba el pastel con las velitas y cantaban el tradicional “Cumpleaños felíz”, para colmo no traía regalo.
-No sabías que era mi cumpleaños ¿verdad?
-¡Nop! Pero con los años te pones más bella –ataje enseguida-
Se contoneó un poco y reviró rápidamente cuando pensé que se alejaba. Me dio la mirada esa por el rabillo del ojo con cierta malicia y se acercó poniendo su mano sobre mi pecho…
-¿Me vas a hacer loch?
Mi mente decía: si, por supuesto, lo que tú quieras… Aunque no sabía si decirlo frente a sus amigos y familiares me comprometía… Buscaba una pista en las miradas de los demás…
-¿Si?
Mejor pregunté: -¿Qué es eso?
Leyó mis intenciones, me desnudó el alma con su fingida ingenuidad y el teatro se me cayó.
-Es sólo un abrazo, por supuesto, ¿qué pensabas?
-En mi regalo… Digo, en tu regalo, pensé que loch era el regalo…

1 comentarios:

Lalo dijo...

ke ubo profe, pos aki dandole una welta a su blog porke ia tenia tiempo de no visitarlo.... un saludote... conste ke loleo desde hace tiempo...

saludos...